martes, 20 de diciembre de 2011

El lado quemado de la muerte

Cercanía reprimida
huesos desencajados
¿Tu error soy yo?
Ayer no pensaba
Hoy medito
Mañana actuaré
Quizás sean mis ojos en otra cara
mi pelo incrustado en otro cráneo
mi determinación en otras manos
mis palabras en otra boca.
Tal vez sea la iris mensajera
{cayendo, enroscándose en una gota
dulce
salada
perdida}
la que no llevó mi mensaje
Ayer congelaba
Hoy quema
Mañana dolerá
Ahora te vislumbro en mi mente
tan fresca
tan verde y amarilla y roja
y al aroma de tu cuello contemplo
patinar, volteando al ocaso con un
salto de vals
Y mientras la vela se derrite, eterna
tu inocencia deja marca, tiñe la cera
que luego oculta tras un velo de cartas.
Sos tan vos
tan despreocupada
radiante
suicida
Y yo, tan ausente
tan lacerante
desconocida
agónica
Sigo observándote burlar al azar
irradiando paz. Un ser de luz
Mi existencia pendiendo de una
milimétrica gota de sangre
tan yo, tan vos.

Ayer destruía
Hoy sangro
Mañana cicatrizaré

1 comentario:

Exprimí aquel putrido cerebro tuyo para que revolotee hasta acá tu vasta opinión