Corazón desfragmentado clamante de piedad
Toda la recámara olía a muerte
pero el aire particular del feretro
me hacía daño
No me podía mover
contemplaba fijamente
el cadaver rígido
extendido, en el feretro
Exprimí aquel putrido cerebro tuyo para que revolotee hasta acá tu vasta opinión
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Exprimí aquel putrido cerebro tuyo para que revolotee hasta acá tu vasta opinión