domingo, 3 de junio de 2012

Sinestesia

El Sol de la mañana se perdía en tu espalda...
un año, una eternidad revoloteando
a través de tus pupilas
Incoloras como velos de ensueño
como gaviotas galopando por tus pestañas

Aquella noche
corriste infinitamente
sorteaste melodías entrelazadas
y me llamaste demente
Aquella noche
manzanas crecieron en tus pómulos
mientras reías mis lágrimas
tus lágrimas
nuestro padecer

Y luego amanecía
otra vez
tus dedos como cristales
desenmascarando un vinilo
Tus latidos
como vigías
meciéndose al compás de un desconocido blues
...
Y si sintiera
alguna vez
aquella desesperada necesidad de vos
volaría una vez más
entre tus hermosas venas
persiguiendo tus ojos inyectados en sangre
que tan sumisos me hipnotizan
volviéndome
volviéndote
volviéndonos infinitos

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Exprimí aquel putrido cerebro tuyo para que revolotee hasta acá tu vasta opinión