En la noche libre
en el día que abruma
sonetos vacíos
de metáforas impensables
De las sombras
surge un reflejo
proyectado sordo en un riñón
Y la Luna
que siembra y cosecha y te destruye
te aprisiona
te deja sediento de una existencia que no llegaría nunca
clamante de sueños ya no tan pesadillas
de cicatrices ya no tan ambarinas
Personificaciones irreales que saltan del pergamino
que recorren tu cuerpo
que te acarician y te abrazan y te hacen sangrar
sangrar una sangre opaca
una sangre vieja como el agua rancia
como las palabras amargas y los hechos inconclusos
como el sentir insaciable
que nos llama a gritos y entre risas
que promete un regocijo casi imposible
que nos llama y llora y nos deja ir
y se aleja fumando...
Dejando tras de sí un anhelo
que poco a poco
se vuelve eterno...
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Exprimí aquel putrido cerebro tuyo para que revolotee hasta acá tu vasta opinión