La Luna y las estrellas lo rodean
danzando
la neblina es tenue
pero se sigue generando
entre el invierno
y el verano
que se suceden y superponen
tan rápido como los estados en su mente
música de otros tiempos, en idiomas de lugares lejanos
pero anhelados
todo lugar es anhelado alguna vez
pero en esos momentos
él está en todos ellos
y en ninguno
la soledad que es buena
pero es mala
pero la quiere y la desprecia
la soledad que viene con el dolor
de la silueta
en la que se ha convertido
la versión de él que se encuentra
en una vigilia quasi eterna
todo es eterno en ese entorno y
como un ente
vuelve una y otra vez
a rodearse del mismo paisaje
la misma música
las mismas estaciones
y sólo a veces se pregunta
si ese lugar es real
el eterno retorno a ese puesto
desde donde observa
vive
siente
tanto lo que lo rodea, como lo que vomita
en forma de palabras o canciones
podrá acaso recordar
que en algún momento
de su interior siempre surge
la curiosidad
que lo lleva a atravesar su puesto
con el reflejo sobreexpuesto del cielo en su espalda
sobre su cabeza
y frente a él
con la música aún sonando
con las palabras a medio escribir
hasta tocar detras de las estrellas,
una cortina.
"Es de día"
entiende, cegado por otro tipo de luz
y con sus pasos lentos
apaga su cielo
apaga su música
disipa la neblina
y se dirige
como todos los días
siendo él siempre el único vestigio
que la noche deja
al invierno entre sus sábanas azules
y a esperar
que su puesto lo llame
una vez más
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Exprimí aquel putrido cerebro tuyo para que revolotee hasta acá tu vasta opinión