Comenzó de forma gradual
aumentando
mientras más tiempo
pasaba él en esta Tierra como humano
Internalizado y racionalizado en su mente
como una cotidianeidad
como algo que a todos les debe de pasar
pero siempre algo asombrado
de los cambios en la percepción de sí mismo, de sus alrededores
de los vidrios que pisaba a veces, sin querer
y sin reconocer de dónde era que caían
intentando a su vez racionalizar su paulatino aumento
(¿Mucho?) después
de gradual pasó a radical;
aún después
en lo que lleva pestañear
y como su fase final
se volvió lo que parecía ser el objetivo desde un principio
la mera ausencia
de, entre muchas otras cosas,
su vista
su olfato
su voz
Y ahí comenzó a preguntarse
qué tan lejos
qué tan solo
qué tan él
llegaría
quedándole sólo como guías
Las voces
que ya no reconocía
pero no callarían más en sus oídos
Y el tacto de los vidrios
contra sus pies descalzos
sin patrón ni camino
ya que cada pisada suya
impactaba contra uno
...
Finalmente entendió
que los vidrios eran él
que esas voces que oía, las únicas
eran manifestaciones de sus fantasmas
Y siguió caminando
consciente de estar pisando partes de sí mismo
consciente de que los fantasmas gritando eran sólo recuerdos desconectados
quedándole así una sola pregunta por responder
¿Hasta dónde?
¿Hasta cuándo?
¿Cuánto más?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Exprimí aquel putrido cerebro tuyo para que revolotee hasta acá tu vasta opinión